Así es. El calendario romano antiguo tenía sólo diez meses y comenzaba en marzo y terminaba en diciembre. Aún hoy, vemos rasgos de ese viejo sistema en nuestro calendario moderno, por ejemplo diciembre, el décimo mes, debe su nombre el número 10, que en latín es decem, igual que septiembre fue nombrado por siete (septem).
La historia y sus curiosidades nunca dejan de sorprendernos. Se dice que este calendario de la Antigua Roma comenzó a utilizarse en el año 750 a. C. Sin embargo, en el año 700 a. C. comenzó a usarse el calendario de doce meses y 355 días, creado por el segundo rey de Roma Numa Pompilio.
Por algún tiempo, los romanos consideraron que el año comenzaba en marzo, hasta que en el año 46 a. C. el emperador Julio César decretó que el año comenzaría el 1 de enero, un día dedicado al dios de los inicios, Jano. Las celebraciones a este antiguo dios pagano prevalecen hasta el día de hoy, con las celebraciones de Año Nuevo que usamos en el calendario gregoriano.

El 1 de marzo era la fiesta de las Matronalia (en honor a las madres y las esposas). Sin embargo, el mes de Martius (marzo) era el mes dedicado al dios Marte, el dio de la guerra, hijo de Júpiter y de Juno. En este mes se reanudaban los trabajos en el campo y se preparaban las armas para la guerra. De hecho comenzaba la campaña militar al entrar la primavera después de salir de un frío invierno.