La decisión del Tribunal Supremo (TS), con la que corrobora la resolución de la Junta Electoral Central (JEC) de dejar a Quim Torra sin escaño en el Parlament , es un capítulo más de una inhabilitación que parece hecha por entregas y que coprotagoniza el presidente de la Generalitat junto a diferentes órganos judiciales y administrativos.

Pero el presidente se planta, porque se aferra a la declaración del Parlament que le apoyó a principios de enero ante cualquier inhabilitación. Y como todavía no hay sentencia firme, hay recorrido judicial en forma de recursos. Pero también recorrido político no exento de escaramuzas entre los que defienden que Torra puede ejercer como diputado y presidente, los que creen que tendría que obedecer desde ahora mismo al TS y dejar el acta de parlamentario, pero continuar al frente de la Generalitat, o los que reclaman que la pérdida de la condición de diputado comporta el cese como jefe del Govern. El enfrentamiento está servido. Sin ir muy lejos, el líder del PP, Pablo Casado, ya ha anunciado que si Torra continúa al frente de la Generalitat se querellará contra el presidente del Parlament, Roger Torrent, y también contra el Gobierno central.

Decisión trascendental

Hoy se reúnen los letrados del Parlament para dirimir cómo debe cumplirse la resolución

“No ha cambiado nada y no retrocederemos”, respondió ayer Torra. Los independentistas blanden la ley de Presidència y el Estatut, que establecen que el presidente tiene que cesar de su cargo si hay “condena penal firme”.

Sin embargo, la clave la puede tener el próximo informe de los letrados del Parlament. Ya resolvieron el 13 de enero que la JEC no era el órgano competente para desposeer a Torra del acta de diputado, y que, en caso de tener que dejarla, podría seguir ejerciendo como presidente.

Pero, a diferencia de entonces, ahora los letrados del Parlament, ante la decisión nueva del Supremo, tienen que resolver cómo la Mesa del Parlament tiene que cumplir la resolución del Alto Tribunal. Los letrados se reúnen hoy para ­dirimirlo.

Su opinión es trascendental. El PSC y los comunes aseguraron que harán caso de lo que diga el nuevo informe. Pero la pelota está ahora en el tejado de la Mesa del Parlament, y, en particular, sobre Roger Torrent. Ayer mismo, la Junta Electoral Provincial de Barcelona requirió al secretario del Parlament para que en el plazo de dos días emita certificado con el nombre de la persona de la lista de JxCat que debería sustituir a Torra. En el otro lado de la cuerda, Junts por Catalunya tira para que Torrent entre en el juego de la desobediencia. Si el informe de los letrados del Parlament ratifica que la Mesa tiene que cumplir la resolución judicial, está cantado un nuevo enfrentamiento entre JxCat, que hace bandera del desacato, y ERC, que apuesta por el pragmatismo y que cuenta con Torrent en sus ­filas.

Sea como sea, la tensión política también se extiende fuera de Catalunya, con Casado liderando la carga contra Pedro Sánchez. La decisión del Supremo no hará variar los planes del Gobierno, al menos de momento, porque considera que si bien Torra está inhabilitado como diputado, no lo está como presidente de la Generalitat, ya que la JEC dejó este punto en manos del Parlament, y la resolución del Supremo de ayer ampara la de la Junta. Por eso, el Ejecutivo de Pedro Sánchez considera que si jurídicamente no hay ningún problema para seguir considerando presidente a Torra, el presidente del Gobierno tiene que seguir tratándolo como tal y, por lo tanto, mantener la reunión que los dos tienen prevista para primeros de febrero.

La Junta Electoral da dos días al Parlament para que comunique el sustituto del president

Así se pronunció la ministra de Defensa, Margarita Robles: “Una cosa es la inhabilitación como diputado pero otra como presidente”, subrayó. Y según su opinión, “la decisión del Tribunal Supremo en ningún momento condiciona que Torra siga siendo presidente. Sánchez fue más cauto y se limitó a responder que mantiene su encuentro mientras que Torra sea presidente.

Pero la oposición va a degüello y cargó la artillería contra el presidente de la Generalitat, pero sobre todo contra Sánchez. Casado advirtió que se querellará primero contra Torra, por usurpación de funciones, ya que, según su opinión, como no es diputado ya no es ­president; después, contra Torrent si no convoca un pleno por designar al sustituto de Torra en la Cámara catalana; y finalmente contra Sánchez en caso que no suspenda su reunión con el presidente de la Generalitat ya inhabilitado, porque “estamos ­viendo demasiadas ce­siones”.

Patata caliente

JxCataprieta a Torrent para que desoiga a la JEC y no retire el acta de diputado

En la misma línea, la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés ­Arrimadas, invitó a Sánchez a asumir que Torra ya no es presidente y a no reunirse con él. “Será el último que se entera o el último que lo asume”. Por parte de Vox, Rocío Monasterio se limitó a valorar muy positivamente la decisión del Supremo: “Está defendiendo lo que pensamos muchos españoles”, que alguien “que atenta contra la unidad de la nación y contra las libertades y derechos de los españoles no tiene que ostentar cargo público”.