Los británicos votan este jueves en las terceras elecciones generales que se celebran en Reino Unido durante los últimos cinco años, unos comicios que determinarán los próximos pasos en el proceso del Brexit y con los que el primer ministro, Boris Johnson, busca una mayoría que le permita sacar al país de la Unión Europea sin más contratiempos en enero, aunque la incertidumbre sobre el resultado final se mantiene ante la incapacidad de las encuestas para vaticinar la amplitud de su victoria, que se da por segura.

Los centros de votación han abierto a las 7:00 de la mañana y cerrarán a las 22:00 horas (una hora más en la España peninsular), aunque los primeros datos del recuento solo llegarán pasadas las 23:00 horas y el resultado definitivo probablemente no se conozca hasta bien entrada la madrugada del viernes.

El tiempo desapacible -son las primeras elecciones generales en un siglo que se convocan en diciembre- no ha desanimado a los británicos para acudir a votar: armados con paraguas y muy abrigados para desafiar al frío y a la lluvia, muchos de los 46 millones de ciudadanos llamados a votar se acercan a los centros de votación habilitados en escuelas, centros comunitarios y otros recintos por todo el país.

Entre ellos, los dos principales contendientes: el candidato conservador, Boris Johnson, ha sido el primero en votar, en el céntrico distrito londinense de Westminster, acompañado de su perro. Por su parte, el aspirante laborista, Jeremy Corbyn, ha depositado su papeleta a meida mañana en Islington, un distrito situado en el norte de la capital británica.

Colas en los colegios electorales

Los medios locales señalan que la afluencia de votantes a los centros de votación está siendo significativa y que se están produciendo colas en muchos colegios, un reflejo de la importancia que los británicos conceden a las elecciones, quizás las más relevantes de las últimas décadas.

En Boroguh y Bankside, una circunscripción al sur de Londres y tradicionalmente dominada por el voto laborista, decenas de personas llegan en un goteo incesante al centro comunitario de Queensborough, según cuenta Efe.

Los colaboradores en la organización destacan la gran afluencia de gente durante la jornada, que ha registrado largas colas de personas a la espera de ejercer su derecho, lo que "no suele ocurrir" en otras ocasiones.

Elizabeth, que hace una parada en el centro de camino al colegio de su hija, explica su "hartazgo" por la situación política y confiesa que, a pesar de haber votado siempre a los laboristas, esta vez no lo hará por la ambigüedad de la postura ante el Brexit de Corbyn, a quien "ni su partido cree", apostilla.


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