Más de 200 autobuses salían al amanecer de este jueves desde la provincia de Jaén para participar en otra manifestación, la tercera después de las de Jaén y Sevilla, que tenía lugar en Madrid. Unos 20.000 agricultores de toda España han exigido un cambio en el mercado que les permita lograr precios justos para sus explotaciones, por encima de los costes de producción, y garantizar así el futuro del olivar en España.

La manifestación convocada por COAG, UPA, ASAJA y Cooperativas Agro-Alimentarias comenzó en la Plaza de la Independencia (Puerta de Alcalá) a las 11,30 de la mañana, en dirección a la Glorieta de Atocha, donde se encuentra la sede del Ministerio de Agricultura. El secretario provincial de COAG Jaén, Juan Luis Ávila, insistió en que “no pedimos ni un solo euro, ni un cambio normativo”, “le pedimos a los responsables políticos que se dejen de inventos y se ciñan a las medidas concretas que les hemos planteado la totalidad del sector y que llevamos pidiendo desde hace más de seis meses”.

Por su parte, el secretario general de UPA Jaén, Cristóbal Cano, recuerda que lo que está en juego es la supervivencia del olivar tradicional. "El sector que pierde con unos precios en origen tan bajos es el olivar tradicional. Otros sistemas ganan, por lo tanto nos manifestamos para reclamar precios justos, para que la cadena de valor se regule y para eliminar definitivamente los ilógicos dientes de sierra y la banalización del aceite que tanto daño nos hacen". El sector quiere un cambio estructural, con medidas como una revisión completa del sistema de almacenamiento privado, una actualización de los precios de desencadenamiento que tengan en cuenta los costes de producción. Establecimiento de normas de autorregulación del mercado con carácter obligatorio para todo el sector, que la PAC asegure el mantenimiento del olivar y el relevo generacional, medidas de apoyo para los olivares con mayores dificultades, cuyo papel socioeconómico, ambiental y paisajístico es fundamental para el mantenimiento de nuestros pueblos.

Que las políticas de lucha contra el despoblamiento tengan en cuenta la capacidad del olivar rentable para fijar población; perseguir las actuaciones que provocan una banalización del aceite de oliva y su utilización como producto reclamo; promover un mejor conocimiento de las calidades del aceite de oliva por parte del consumidor. Con esta movilización se continúa la hoja de ruta establecida por las organizaciones agrarias y que comenzó el 29 de mayo en Jaén con una concentración que reunió a más de 6.000 personas, y siguió con la masiva manifestación de Sevilla en julio donde hubo más de 20.000 personas.

La crítica situación que atraviesan los olivareros no ha revertido desde entonces, incluso se ha agravado con el anuncio de aranceles para el aceite español por parte de Estados. El precio del aceite comenzó a caer a partir de primeros de marzo de 2018 y, desde entonces, no ha remontado, comprometiendo los márgenes de estabilidad de los olivareros ya que, según diferentes estudios, los costes de producción se sitúan en los 2,70 euros por litro de aceite. A pesar de que España es la principal productor de aceite de oliva a nivel mundial, cuenta con los precios en origen más bajos de toda la UE.

La provincia de Jaén es la mayor productora mundial de aceite de oliva, con 550 mil hectáreas dedicadas a este cultivo, el 78% de su superficie agraria, con más de 60 millones de olivos, lo que supone más del 25% de la superficie total española y el 42% de la andaluza. En Jaén se produce más del 20% de todo el aceite de oliva a nivel mundial y el 50% de aceite a nivel nacional.

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