El combate no fue nada sencillo para el Gypsy King Tyson Fury y es que Otto Wallin lo obligó a llevar la pelea hasta sus últimas consecuencias y ahí el británico salió con la victoria por decisión unánime con tarjetas de 116-112, 117-111 y 118-110, para mantenerse como el monarca lineal de los pesados.
Un corte arriba de la ceja complicó la reyerta para el hombre que salió ataviado con la bandera de México, haciendo un homenaje al país azteca por el inicio de su independencia, sin embargo, el inglés logró sobreponerse y salir con la mano en alto.


Además de retener sus coronas, a Tyson se le entregó el cinturón maya del Consejo Mundial de Boxeo y ahora mira en el futuro una posible pelea de revancha ante Deontay Wilder para el próximo mes de febrero, además de la opción latente de medirse al vencedor de la revancha entre Andy Ruiz y Anthony Joshua.
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