Es una sentencia definitiva e inapelable. El Tribunal Supremo de Francia autorizó a los médicos a desconectar los sistemas de alimentación artificial que mantienen con vida a Vincent Lambert, un hombre que se encuentra en estado vegetativo desde hace 11 años y cuyo caso ha dividido a su familia y la sociedad en ese país.
Ello abre la puerta a que los médicos comiencen el proceso, si bien aún se desconoce si lo harán o cuándo podrían hacerlo.
La corte revocó una sentencia de un tribunal inferior que el pasado 20 de mayo había detenido el proceso de desconexión de Lambert, lo que provocó controversia.
Lambert, de 42 años, lleva en estado vegetativo desde que sufrió un accidente de motocicleta en 2008.
Durante mucho tiempo su esposa ha pedido que le retiren los tubos de alimentación, mientras que sus padres insisten en que la vida de su hijo debe preservarse.