Al término de todas las rondas de consulta con ERC y JxCat, la portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, Adriana Lastra, ha hecho balance este jueves del contenido de las reuniones que los socialistas han tenido para buscar apoyos para la investidura. Lastra ha cerrado la puerta por completo a la vía navarra que la confluencia de Partido Popular, UPN y Ciudadanos puso ayer sobre la mesa durante su encuentro con el secretario de Organización, José Luis Ábalos, en la Cámara Baja. 

El portavoz de Navarra Suma en el Congreso, Carlos García Adanero, advirtió que el PSOE podrá contar con su abstención si las socialistas María Chivite y Maite Esporrín renuncian a presidir la Comunidad Foral y el Ayuntamiento de Pamplona, para evitar así la influencia de EH Bildu. 24 horas después de presentar su exigencia, Lastra la ha descartado por completo.

La portavoz socialista ha avanzado durante su rueda de prensa que el PSOE no va a replegarse a las exigencias del Navarra Suma: «María Chivite tiene toda la legitimidad para presentarse a la investidura de Navarra», subrayó. Pero sin acuerdo los dos diputados navarros no apoyarán la investidura del candidato socialista. Sánchez pasa a depender así de los votos de las fuerzas independentistas, que han empezado a coquetear con una posible abstención a cambio de una mesa de diálogo sobre el conflicto territorial catalán. 

Sin la abstención de Navarra Suma, el PSOE tendría 173 «síes» (los suyos más Podemos, PNV, Compromís y PRC) frente a los 159 «noes» de los navarros, PP, Cs, Vox, JxC y Coalición Canaria. Esta aritmética permitirá la investidura. Pero apoyará la legislatura en las fuerzas independentistas, un escenario que en el PSOE querían evitar a toda costa por la inestabilidad que provoca. 

«No queremos hacer descansar la gobernabilidad o la legislatura en los partidos independentistas por eso pedimos la abstención de las otras formaciones», ha explicado Lastra, en un intento de responsabilizar al Partido Popular y Ciudadanos de hacer al PSOE depender de los soberanistas. «Vamos a seguir trabajando», ha revelado Lastra. A todas luces las cuentas que manejan los socialistas no son garantía de nada.